El problema de la conservación en los cosméticos y desodorantes

El otro día estábamos hablando de los desodorantes sin parabenos, es un tema que da mucho que hablar así que en este post del blog nos gustaría detallar puntos sobre el problema de la conservación en los cosméticos.

¿Es difícil encontrar productos cosméticos más saludables en el súper?

El debate sobre la utilización de aditivos y conservantes en los cosméticos no acaba de llegar a su fin ¿La prohibición de los parabenos es realista? . Y es que parece que seguimos teniendo que anteponer la calidad a la seguridad. O esa es la sensación que nos da a nosotros.

Por ley, los cosméticos tienen que incluir en su etiqueta los ingredientes utilizados en su fabricación y la fecha de caducidad. Por lógica, es difícil (por no decir imposible) que un producto sobreviva sin ningún tipo de ayuda sintética, por varios motivos.

Factores que hacen perecer las propiedades de los cosméticos:

Regulación de aditivos en cosméticos y desodorantes

Por eso mismo, los aditivos (en este caso, hablamos específicamente de los conservantes) están regulados por la Unión Europea. Existe un listado de las sustancias que se pueden utilizar, divididas en diferentes grados de peligrosidad y con el porcentaje de concentración permitida señalado.

Pero, ¿por qué no hay un listado que sea universal? ¿Por qué cada país considera de forma diferente la toxicidad de ciertas sustancias? No entiendo que la Unión Europea y Estados Unidos, por ejemplo, tengan visiones diferentes de lo que es perjudicial para la salud. ¿Acaso no somos todos iguales? ¿Qué parámetros son los correctos?

Y es que un producto cosmético que no esté en buen estado puede provocar alergias, dermatitis irritativa o infecciones cutáneas. ¿Qué es peor: unos cosméticos sin conservantes que caduquen antes y que pueden provocarnos problemas cutáneos o unos cosméticos con sustancias químicas que no se sabe realmente si son perjudiciales o no? El debate continúa… y por mucho que piense, no se encuentra la solución.

Porque está claro que los conservantes son un elemento imprescindible en nuestros productos, pero también se duda de ellos. Los parabenes o parabenos por ejemplo, son los conservantes más utilizados, y su inocuidad todavía no ha sido asegurada.

¿No sería más lógico utilizar estas sustancias una vez se certifique su falta de peligro para los humanos? Se ha demostrado que existen ingredientes, como el ácido cítrico o algunos conservantes naturales, que no son perjudiciales para la salud. ¿Por qué no seguimos en esa misma línea?

La importancia de la información al consumidor

Muchas veces no tenemos consciencia de lo poco informados que estamos: cremas de nombres impronunciables que prometen la juventud eterna gracias al efecto mágico de X sustancias que soy incapaz de memorizar, champús regeneradores con X propiedades que me entran por un oído y me salen por el otro…, y así un sinfín de productos que muchos de nosotros compramos sólo por lo que nos venden en televisión.

Y es que es eso, vamos como borregos. Se dice que mandamos los consumidores, pero en realidad yo opino lo contrario: manda el marketing. Nosotros no sabemos qué llevan los productos que nos echamos, y por lo que parece, nos da igual.

En mi opinión deberíamos “revelarnos” y cuestionarnos más lo que compramos. Hay una falta de información increíble que se traduce en una falta de motivación y consecuente resignación de la clientela. ¡Pero esto no debería ser así!

Y por lo tanto, el cambio debería empezar en la propia compañía. ¿Qué podría hacer para convencernos que su producto es el mejor? Pienso que en primer lugar, escuchar al consumidor. ¿Cómo? Sabiendo lo que le preocupa y resolviendo sus dudas.

productos-sin-parabenos

En mi caso, por ejemplo, veo que ahora se llevan los productos naturales, y que cada vez somos más los que pedimos productos libres de sustancias químicas perjudiciales para nuestra salud. Pero por ejemplo, veo que hay muchas marcas que han eliminado los parabenos sólo de algunos productos. ¿Eso qué significa? ¿Estamos hablando de puro marketing? Porque creo yo, que si son malos, son malos del todo, y si son buenos, son buenos del todo, ¿no? Parece que hay muchas marcas que no quieren arriesgarse a perder ningún tipo de cliente. Y nosotros, con tal de que tenga buena pinta y huela bien, tan contentos.

Por eso prefiero confiar en esas marcas que han optado por reducir la utilización de estas sustancias y eliminar totalmente los ingredientes polémicos de sus productos. Por que por lo menos éstas escuchan al consumidor y se adaptan a sus exigencias, que es lo que debería ser siempre. ¿O no somos nosotros los que pagamos?

Creo que no sería mucho pedir que se hicieran más estudios dedicados a descartar posibles peligros de lo que fabricamos. Ya sea por respeto al medioambiente, o por reducir el consumo de residuos como los pesticidas, los ingredientes genéticamente modificados, los aditivos, colorantes o conservantes artificiales, el caso es mejorar nuestros productos para no arriesgar nuestra salud. Y como último apunte, pedir a las marcas que expliquen mejor los etiquetados de sus productos, ya que con esos nombres tan científicos y complicados, nunca podremos entender qué nos echamos en el cuerpo.


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